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01 noviembre 2026

Una vuelta por mi laboratorio doméstico


Estado actual de mi homelab



Hace bastante tiempo que hablo de herramientas concretas, pruebas y servicios, pero pocas veces he enseñado cómo está organizado realmente mi laboratorio a día de hoy.

La base de todo sigue siendo Proxmox. Con el paso de los años he probado distintas formas de montar entornos de pruebas y, para mi uso, sigue siendo una de las opciones más cómodas para gestionar máquinas virtuales y contenedores desde un único lugar, así ahorro espacio y energía.

Actualmente tengo varias máquinas y contenedores con funciones muy distintas.


La capa de virtualización


Dentro de Proxmox mantengo diferentes sistemas según las necesidades de cada servicio.

Debian: administración y automatización


Mi máquina Debian es probablemente la más utilizada de todo el laboratorio ya que es donde tengo instalado Ansible y es donde gestiono buena parte de la infraestructura.

Lo utilizo principalmente para mantener actualizado el entorno completo. En lugar de conectarme una por una a cada máquina para lanzar actualizaciones, comprobar paquetes o realizar tareas repetitivas, puedo hacerlo todo de forma centralizada mediante playbooks.

Reconozco que tardé demasiado en descubrir Ansible. Durante años hice muchas tareas manualmente porque "solo eran unos minutos". El problema es que esos minutos se repetían una y otra vez.

Desde que empecé a utilizarlo cambió bastante mi forma de administrar el laboratorio. Ya no se trata únicamente de ahorrar tiempo. También me permite ser más consistente, documentar lo que hago y repetir procesos cuando lo necesito sin depender de la memoria o de una colección interminable de comandos guardados en notas.

De todas las herramientas que he incorporado al homelab en los últimos años, probablemente Ansible sea una de las que más impacto ha tenido en mi día a día. Me abrió la puerta a una forma mucho más cómoda de gestionar sistemas y entender la automatización.

Ubuntu: el cerebro de la IA local


La máquina Ubuntu está dedicada prácticamente por completo a la inteligencia artificial local.

Aquí es donde se ejecuta Ollama y donde residen los distintos modelos de lenguaje que voy probando, se  podría decirse que es el "cerebro" del laboratorio.

Además, es con diferencia la máquina que más recursos consume de toda la infraestructura. Los modelos actuales no se conforman precisamente con poca memoria o unos pocos núcleos, así que decidí reservar una máquina específica para esta función.

Mantener la IA aislada del resto de servicios me permite experimentar con nuevos modelos, actualizar versiones y realizar pruebas sin afectar a otras partes del laboratorio. Es una separación que agradezco especialmente cuando toca hacer cambios, porque los modelos pueden ser bastante exigentes y no siempre sale todo bien a la primera.

Aunque tengo varios servicios funcionando en paralelo, esta es probablemente la máquina más potente de todo el entorno. Al final, cuando empiezas a jugar con modelos de lenguaje locales, entiendes rápidamente por qué el hardware termina convirtiéndose en parte de la conversación.



Pi-hole


Uno de los servicios más veteranos del laboratorio y, probablemente, el más utilizado.

Llegó cuando mis hijos empezaron a utilizar más dispositivos conectados y yo quería tener algo más de control sobre lo que ocurría en la red doméstica. Lo instalé originalmente en una Raspberry Pi 3B+ y durante bastante tiempo funcionó sin dar ningún problema.

De hecho, fue uno de los motivos que me empujó a montar el servidor actual. A medida que se fueron sumando móviles, tablets, televisores... la Raspberry empezó a quedarse corta para todo lo que tenía que gestionar, el problema fué al querer comprar una rpi4 o una rpi5 que valían mucho más que mi actual equipo.

Actualmente Pi-hole se encarga del filtrado DNS de toda la red doméstica, bloqueando publicidad, dominios no deseados y determinadas conexiones antes incluso de que lleguen a los dispositivos.

Es una de esas herramientas que pasan completamente desapercibidas mientras funcionan. Pero el día que la apagas, todo el mundo se da cuenta enseguida.

Metube


Lo utilizo para gestionar determinadas descargas mediante una interfaz web sencilla.

Es un servicio pequeño, pero muy práctico para evitar depender constantemente de la línea de comandos.

Jellyfin


Mi servidor multimedia.

Aquí centralizo películas, series y otros contenidos para poder acceder a ellos desde cualquier dispositivo de casa sin depender de plataformas externas.

Además, aproveché para digitalizar mi colección de DVD. Hacía años que apenas los utilizaba y, siendo sincero, ya no tengo ningún lector conectado de forma permanente en casa. De esta forma puedo seguir disfrutando de ese contenido sin tener que buscar discos cada vez que quiero ver algo y conectar trastos en el comedor.

Como efecto secundario, también conseguí liberar bastante espacio físico. Cualquiera que haya acumulado películas durante años sabe que unas cuantas estanterías recuperadas siempre vienen bien para otros proyectos.

Máquinas Windows


También mantengo varios sistemas Windows destinados exclusivamente a pruebas y laboratorio.

Actualmente cuento con:

  • Windows Server Core 2019.
  • Windows 11, configurado como mi SAW (Secure Admin Workstation) para el entorno Windows.
La idea es disponer de un entorno lo más parecido posible a los escenarios que puedo encontrar en el trabajo o durante sesiones de aprendizaje.

Windows Server Core me resulta especialmente útil para practicar administración sin depender de una interfaz gráfica, obligándome a utilizar PowerShell, gestión remota y otras herramientas que muchas veces terminan siendo el camino más eficiente en entornos reales.

Por otro lado, mantengo Windows 11 como estación de administración segura del laboratorio. Desde ella realizo tareas administrativas, pruebas de herramientas y validaciones de configuración antes de aplicarlas en otros sistemas.

Aunque la parte de Linux ocupa una parte importante del laboratorio, sigo dedicando tiempo a la plataforma Microsoft. Al fin y al cabo, es una tecnología con la que llevo trabajando muchos años y sigue formando parte de mi día a día.

CasaOS como puerta de entrada


Además de la infraestructura principal, utilizo CasaOS como capa de acceso para varios servicios desplegados mediante contenedores. 

Su objetivo es bastante simple: disponer de un panel cómodo desde el que acceder rápidamente a las aplicaciones que utilizo con más frecuencia y, al mismo tiempo, tener un entorno donde probar nuevos contenedores sin comprometer el resto del laboratorio.

Una de las cosas que más me gustan de CasaOS es precisamente esa facilidad para desplegar servicios en cuestión de minutos. Prácticamente cada día aparecen nuevos proyectos interesantes y resulta muy cómodo poder probarlos de forma rápida antes de decidir si merecen un hueco permanente en la infraestructura.

Si un servicio demuestra ser útil, estable y seguro tras un tiempo de uso, entonces me planteo migrarlo a una máquina o contenedor dedicado dentro de Proxmox. 

De esta forma puedo experimentar sin poner en riesgo otros servicios que ya forman parte del día a día.

Actualmente tengo desplegados:

Open WebUI:  La interfaz que utilizo para interactuar con Ollama estilo chatGPT.

Nginx: Lo utilizo como servidor web y punto de publicación para distintos servicios internos.

n8n: Mi plataforma de automatización, aquí recogemos "webhoooks" para interactuar con nuestro lab y Petete, la IA interna que se encarga de gestionarlo y avisarme por si pasa algo.

Excalidraw: Seguramente sea la aplicación más utilizada de CasaOS, al final pasará a Proxmox.
La instalé inicialmente por curiosidad y pensando en hacer algún esquema rápido, pero la realidad es que quienes más la aprovechan son mis hijos. La utilizan para practicar caligrafía, hacer ejercicios de matemáticas, dibujar y escribir cualquier cosa que se les ocurra, es una pizarra infinita. 
Al final se ha convertido en una especie de pizarra digital disponible desde cualquier dispositivo de casa.
No era el uso que tenía pensado cuando la instalé, pero probablemente sea uno de los servicios que más horas de uso acumula de todo el laboratorio. Y de paso gastamos bastantes menos folios y salvamos el Amazonas.

Fastfetch: Un pequeño servicio que utilizo para verificar información de sistemas y realizar consultas rápidas, no es especialmente complejo, pero resulta cómodo tenerlo siempre disponible, es más por curiosidad que por otra cosa.

La instalación de CasaOS reside sobre dos discos configurados en RAID0. Al tratarse principalmente de un entorno de pruebas y servicios no críticos quería hacer pruebas de configuración, para ver como se comportaba, pero si algún día algo se rompe, la idea es poder reconstruirlo rápidamente en lugar de protegerlo como si fuera un entorno de producción.

PD: Actualmente CasaOS está en desuso. Parece que el desarrollo está centrándose en ZimaOS y, mientras tanto, estoy revisando otras alternativas como LGM-OS, que la verdad me está sorprendiendo bastante.

Intentando no complicarlo más de la cuenta

Como casi todos los homelabs, este entorno ha cambiado muchas veces a lo largo de los años.

He añadido servicios, eliminado otros, migrado sistemas y probado herramientas de todo tipo. Algunas se han quedado durante años y otras apenas han durado un fin de semana antes de desaparecer.

Con el tiempo he llegado a una conclusión bastante simple: mantener un laboratorio útil suele ser más interesante que acumular aplicaciones que apenas utilizamos. Es fácil instalar veinte contenedores en una tarde. Lo difícil es mantenerlos actualizados, documentados y funcionando cuando realmente los necesitas.

También creo que herramientas como CasaOS, LGM, ZimaOS o similares son una excelente puerta de entrada al mundo del homelabber. Permiten perder el miedo a Docker, descubrir nuevos servicios y entender todo lo que se puede montar en casa con relativamente poco esfuerzo.

Pero muchas veces el aprendizaje de verdad empieza cuando quieres ir un poco más allá. Cuando intentas entender qué está pasando por debajo, automatizar tareas con Ansible, montar un proxy inverso, gestionar copias de seguridad o mover un servicio a una máquina dedicada porque ya forma parte de tu día a día.

A día de hoy intento que cada máquina tenga una función clara. Algunas están orientadas a automatización, otras a inteligencia artificial, otras a multimedia y otras simplemente a experimentar.

Y siendo sincero, probablemente dentro de unos meses esta misma publicación ya esté desactualizada.

Eso también forma parte de tener un homelab. Empiezas instalando una aplicación por curiosidad, después pruebas otra más y, casi sin darte cuenta, terminas reorganizando toda la infraestructura para hacer hueco a una nueva idea.

Una vuelta por mi laboratorio doméstico

Estado actual de mi homelab Hace bastante tiempo que hablo de herramientas concretas, pruebas y servicios, pero pocas veces he enseñado cómo...